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Colegios concertados y el derecho a elegir

Colegios concertados y el derecho a elegir

Los Colegios concertados deberían existir mientras haya familias que pidan al Estado este tipo de educación para sus hijos

Nos quieren quitar, los políticos que gobiernan esta Comunidad Valenciana, primero de bachillerato. El Colegio en el que trabajo es concertado (recuerdo que un Colegio concertado es un buen ahorro para las arcas del erario público y no estamos en esta comunidad como para tirar cohetes en cuanto a situación económica).

 

Muchos esperábamos que abandonaran el gobierno personas que parecían convertir en sinónimo de corrupto al político. Entraron otros y hablaron de actuar pensando en todos nosotros, pero siguen, también, de espaldas a la ciudadanía.

 

Me explico. Es bueno que inviertan en la educación pública, pero no es moralmente correcto hacerlo ninguneando a familias que apuestan por otro tipo de educación. Hay familias que sienten la necesidad de llevar a sus hijos a colegios como en el que yo trabajo y este gobierno no las escucha. En nuestro caso, hay alumnos con nosotros desde infantil y les acaban de negar el derecho de acabar sus estudios con nosotros, su Colegio. Lo han hecho hacia final del curso, eso o no es buena intención o es necedad, no encuentro otra respuesta. Deberían haberlo hecho hace varios meses, para que todos tuvieran tiempo de reaccionar, incluido este Colegio, nutrido de profesores vocacionados que vamos más allá de lo estrictamente laboral y llevamos a cabo muchas reuniones y estudios, para mejorar metodológicamente y ver como seguimos contribuyendo tanto académica como humanamente a nuestro alumnado. Y quienes toman la decisión de arrebatar a esas familias su derecho a que sus hijos reciban un tipo de educación –ese es uno de los sentidos de una sociedad democrática y plural- no tienen ni idea de cómo actuamos. Somos un grupo de profesores que ofrecemos una educación plural,  que pretende que sus alumnos y alumnas posean el suficiente espíritu crítico y los valores democráticos (que van de la mano de los derechos de todo ser humano) necesarios para contribuir mejor como personas y futuros profesionales a esta nuestra sociedad.

 

Si hubieran venido a hacernos un seguimiento y les hubiéramos parecido unos profesores no implicados en esa relación padres, alumnos y profesores, pero es todo lo contrario y muchos de nuestros antiguos alumnos son testigos de lo que escribo.

 

¿Para cuando unos políticos de altura que busquen consensuar, hacer Pactos de Estado, contar con todos los ciudadanos, no solo con los que piensen como ellos? ¿Cuándo se acabará el revanchismo en este país? ¿Por qué siguen sin aprender qué es esencial y qué no? Yo confío en la bondad y elegancia de las personas. Espero que nuestros gobernantes cambien de actitud y se sienten a escuchar a aquellos que piensan de forma distinta y busquen consensuar decisiones políticas que todos puedan entender que son justas.

 

Mientras, el claustro de profesores del Mater Dei, seguiremos aprendiendo para continuar aportando la mejor educación posible a nuestro alumnado. Hasta que el Colegio exista, ojalá sea por muchos años, por el bien de tantos jóvenes que, como los que pasaron o siguen con nosotros, han podido recibir una enseñanza de calidad y un trato tan humano que son muchos los ex-alumnos que siguen viniendo a recordarnos que gracias a nosotros son mejores personas y les va mejor en esta vida.

 

Felipe Zaragoza Cabañas, profesor de secundaria y bachillerato del Colegio Mater Dei.